buddha
Un amigo me presentó a un conocido de él. Creo que tenía novia, así que hice mi mejor esfuerzo para no mirarlo mucho. Cuando estaba seguro de que no me miraba, yo notaba todas sus expresiones de escucha. Es que no dijo casi nada, mi amigo le estaba haciendo un cuento que debía de ser increíble, porque lo que hacía este pibe era asentir y poner cara de concentrado. En un lugar de la historia, mi amigo dijo algo que me pareció gracioso y me reí, se me salió una carcajada, se me escapó.Los tres me miraron (la chica rubia que yo no estaba seguro si gustaba de mi amigo o si era la novia del conocido), atiné a decir "nada, me dió gracia", pero quedó por esa. Él sonrió por compromiso, y aunque fue vergonzoso, me alegro que le pude ver los dientes, porque tenía los dientes más perfectos del mundo.
volver